muestras / obras / bio / prensa / índice / inicio
Sergio Avello
"IN SITU". Galería Dabbah -Torrejón, Buenos Aires, Argentina, 2006.
Muestra del proceso de armado in situ de la muestra, también transmitida por web cam.
"IN SITU", espacio protector para una muestra inconclusa.
Por Ana Martínez Quijano
Los límites entre
el arte y la vida se confunden en la muestra «In situ» de Sergio
Avello. A principios de abril el artista llegó a la
galería Dabbah-Torrejón con unas pocas obras, y desde entonces trabaja «in
situ» en una exposición todavía inconclusa.
Por cuestiones debidas al azar y, más precisamente a la natural orfandad de gran
parte de los artistas argentinos que a cualquier afán experimental, la blanca y
bella sala de la galería devino en improvisado taller, en espacio protector
capaz de albergar los gestos inspirados de
Avello. De este modo, el vernissage nunca
existió, y el momento álgido de la muestra tendrá lugar el día de su cierre.
Avello cuenta que le resulta placentero
escuchar la opinión del público mientras trabaja sin urgencias, y agrega:
«Los artistas llegamos a las inauguraciones extenuados, sin tiempo para pasar
por la peluquería». El espectador, obligado a conformarse con lo que hay y a
imaginar lo que vendrá, adquiere así un inusitado protagonismo. Y hay una
bandera argentina realizada con tubos de neón que domina la muestra y atrae la
mirada de la gente que pasa por la calle. Pero lejos de expresar exaltación
patriótica, las luces de la bandera que balbucean y se encienden con dificultad
hasta llegar a la incandescencia, resultan desconcertantes.
El dibujo de las bandas blancas y celestes se ve alterado en medio de los
estertores, hasta que finalmente las luces se apagan, como si la energía que
alimenta el complejo mecanismo que las puso en marcha se hubiera agotado. Frente
a los avatares del símbolo de la patria (pues la bandera vuelve a encenderse y
continúa a los tropezones), Avello fue
colgando una a una sus dulces abstracciones, las nuevas y viejas pinturas
pertenecientes a esa familia de formas y colores que lo acompaña en la vida.
Toda la muestra habla de la intimidad del artista, desde la galería «tomada»
como lugar de contención, hasta el temor a la desintegración que genera el
símbolo patrio cuando amenaza con claudicar, pasando, claro, por las irónicas
reelaboraciones del arte de Polesello o Sol Lewitt y de una mesa
de operaciones, montada al mejor estilo de ese gran trabajador que fue Víctor
Grippo.
Entretanto, otras banderas - una suerte de leit motiv en la obra-, van y vuelven
de la galeríacon otras connotaciones simbólicas. Se trata de «La peste rosa»
y «Oro negro», donde el mayor emblema de EE.UU. carga con la
enfermedad y el luto, y de «Argentina, quien te quiere y quien te usa»,
donde al compás del viejo slogan los colores de nuestra bandera se adaptan al
formato de la estadounidense.
El manejo de la luz y el color es una de las mayores virtudes de
Avello, que contrapone con sabiduría y sin
deslices la paleta radiante del arco iris a los grises más nocturnos y sombríos.
Para brindar visibilidad y sentido a una muestra que se verá completa recién en
junio, cuando termine, una cámara de video registrará a partir de esta tarde
cada instante del proceso creativo.
muestras / obras / bio / prensa / índice / inicio